Una combinación experimental de radioterapia y terapia génica es eficaz y segura para tratar diversos tipos de cáncer 

Los investigadores del Cancer Center Clínica Universidad de Navarra prevén iniciar en 2027 un primer ensayo en pacientes gracias a los prometedores resultados preclínicos de un vector de terapia génica desarrollado en el Cima que potencia la radioterapia en melanoma y cáncer de páncreas, colon o pulmón 

El trabajo del grupo de Evasión Tumoral y Nuevas Dianas del Cima se ha publicado en Cancer Cell, una de las revistas científicas de oncología de mayor impacto.

23 de marzo de 2026

La radioterapia es uno de los pilares del tratamiento del cáncer y su eficacia depende tanto de su acción tóxica sobre las células cancerígenas como de su capacidad para activar al sistema inmunitario. Sin embargo, a menudo no logra generar respuestas antitumorales eficaces debido a factores inmunosupresores.

La revista de alto impacto Cancer Cell ha publicado los resultados de un trabajo realizado en un laboratorio del Cima por científicos del Cancer Center Clínica Universidad de Navarra. El equipo ha desarrollado un tratamiento experimental que combina radioterapia y un vector de terapia génica, que resulta eficaz y seguro para tratar diversos tipos de tumores sólidos en modelos animales.

“A pesar de que la radioterapia tiene un efecto potenciador del sistema inmunológico, en paralelo también es capaz de inducir mecanismos inhibidores que suprimen el sistema inmune. En este trabajo nos hemos centrado en maximizar el beneficio que ofrece la radioterapia”, explica el Dr. Juan Dubrot, investigador principal del Grupo de Evasión Tumoral y Nuevas Dianas del Cima y codirector del trabajo.

Doble acción terapéutica

El vector de terapia génica diseñado en el Cima está basado en virus adeno-asociados (AAV) y expresa una proteína (la interleucina 12 o IL-12) con una potente actividad inmuno-estimuladora. “Hemos observado que la combinación de radioterapia con la inyección intratumoral de este vector hace que el propio tumor produzca IL-12, la cual a su vez activa el sistema inmune para luchar contra el cáncer. De este modo, el tumor es eliminado por la acción conjunta de la radioterapia y la respuesta inmune. Además, gracias al particular diseño del vector, esto ocurre de manera localizada en el propio tumor, lo que evita la aparición de toxicidad en otros órganos”, apunta el investigador del Cima.

Los resultados han confirmado la seguridad y eficacia de esta terapia combinada en múltiples modelos experimentales de tumores sólidos como melanoma, cáncer de páncreas, colon o pulmón, entre otros. “En los próximos meses continuaremos con los estudios de toxicología para calibrar la dosis más adecuada. Con los datos obtenidos, esperamos iniciar los ensayos clínicos fase I en 2027”, concluye el Dr. Jesús Prieto, codirector del trabajo y profesor Emérito de la Facultad de Medicina. 

En el trabajo han participado grupos internacionales del Queen Mary University of London (Reino Unido) y del Broad Institute, en Cambridge (Estados Unidos), y ha contado con financiación pública del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades y del Gobierno de Navarra, con el apoyo de las fundaciones Aciturri, José Soriano, Ramón Areces, Echébano, así como de las familias Cabrera, Catalán y Amaro, entre otras.