Una nueva estrategia de inmunoterapia inyectada en tumores sólidos activa el sistema inmune evitando la toxicidad hepática 

Los resultados de este estudio del Cancer Center Clínica Universidad de Navarra publicados en Clinical Cancer Research muestran los efectos de inyectar urelumab –anticuerpo monoclonal– directamente en el tumor en lugar de forma intravenosa

El Dr. Ignacio Melero (en el centro) junto al resto de especialistas del Cancer Center Clínica Universidad de Navarra que han participado en el estudio.  

24 de marzo de 2026

Un ensayo clínico del Cancer Center Clínica Universidad de Navarra (CCUN) ha demostrado que una nueva estrategia de inmunoterapia logra activar el sistema inmune reduciendo el riesgo de toxicidad hepática grave. El estudio, de carácter académico, propone que la administración intratumoral de urelumab –fármaco de inmunoterapia agonista de CD137 (4-1BB)– es factible y segura, incluso cuando se combina con nivolumab de forma intravenosa, lo que abre la posibilidad de mejorar estrategias terapéuticas con anticuerpos monoclonales inmunomoduladores.

Urelumab es un anticuerpo agonista de CD137 que, con su unión a esta molécula, potencia la respuesta de las células del sistema inmune frente al tumor. Se considera, desde hace años, como una diana de la inmunoterapia para activar de modo agonista las defensas antitumorales, que, sin embargo, provocó excesiva toxicidad en el hígado al administrarse por vía endovenosa.

Ahora, según el Dr. Ignacio Melero, codirector del programa de Inmunología e Inmunoterapia en la Clínica Universidad de Navarra y el Cima Universidad de Navarra, “este estudio clínico ha sido pionero en utilizar anticuerpos inmunomoduladores administrados por vía intratumoral. El objetivo ha sido minimizar los efectos adversos conservando la eficacia y permitiendo la combinación con inmunoterapia convencional. Hemos puesto de manifiesto la activación de los mecanismos antitumorales del sistema inmunitario en una proporción importante de los pacientes tratados”.

En el estudio han participado 31 personas con tumores sólidos avanzados a los que se les realizó un TAC cada 6 semanas para valorar la respuesta. Los resultados muestran que solo hubo un caso de subida importante de enzimas del hígado, que se resolvió y no se acompañó de daño hepático grave. En este sentido, “los efectos secundarios se han parecido mucho a los ya conocidos de nivolumab, por lo que es algo asumible desde el punto de vista de la seguridad”, afirma el Dr. Melero.

Además, en los 31 pacientes tratados hubo dos respuestas parciales en las que el tumor se redujo claramente, mientras que otras 19 tuvieron enfermedad estable, es decir, que el tumor no creció durante este tiempo. Esto supone que la tasa de control de la enfermedad ha sido, aproximadamente, del 68%.

Enfoque multidisciplinar

En el estudio han participado especialistas del CCUN que han  colaborado de manera multidisciplinar en la investigación. Bajo esta  premisa, el Dr. Carlos de Andrea, especialista del Servicio de Anatomía   Patológica de la Clínica, explica que “en este estudio hemos analizado   las biopsias con un método que permite visualizar y cuantificar múltiples   células del sistema inmune y sus interacciones con las células   tumorales. Nuestro objetivo era evidenciar que se producían esos   cambios en el ambiente tumoral inducidos por el tratamiento”.

 Por su parte, el Dr. Miguel Fernández de Sanmamed, especialista del   Área de Cáncer de Pulmón del CCUN, concluye que “el trabajo entre   oncólogos, radiólogos intervencionistas, patólogos, farmacia hospitalaria   y otros profesionales nos ha permitido demostrar una vez más la importancia del trabajo multidisciplinar en equipo para la obtención de resultados que repercuten en beneficio del paciente”.